Sabiduría
· Sabemos poco, pero suficiente por lo pronto.
· No necesitamos saber todo, aun si fuera posible.
· No tiene nada malo aspirar a saber más; quizás es más sabio intentar saber mejor.
· Sabiduría: Admitir que poco sabemos, aceptar que mucho es misterio, encontrar y cumplir nuestro ministerio.
· Sabiduría: Vivir a conciencia, con más que inteligencia, con amor y reverencia.
· La sabiduría y la bondad son las alas del ave que sabe volar alto y lejos.
· La sabiduría y la bondad subyacen, superan, transcienden, transforman.
· ‘Nuestro’ es más sabio que ‘mío’, ‘tuyo’, ‘suyo’.
· Es sabio ocuparnos en lugar de preocuparnos.
· Es sabio saber cuándo seguir y cuándo soltar.
· Es sabio prender luces y desprender ligas.
· Es sabio saber con qué y con quién sintonizar y sincronizar.
· La sabiduría es riqueza. Los sabios son los verdaderamente ricos.
· Sabios y ricos son quienes saben y tienen lo suficiente para simplemente vivir y para vivir simplemente.
· Creemos saber, cuando verdaderamente apenas adivinamos, atinando con suficiente frecuencia como para que opere la ilusión de comprensión.
· Las ciencias físicas-químicas-biológicas se esfuerzan, se empeñan con métodos para examinar, entender, explicar las maravillas y misterios del mundo físico-material-natural.
· Las disciplinas filosóficas-psicológicas-teológicas se esmeran y emprenden estudios postulando, proponiendo, algunos prometiendo, las maravillas y misterios del mundo metafísico-transpersonal-espiritual.
· Cultivamos sabiduría observando, escuchando, reflexionando, aprendiendo, y enseñando.
· Precisamos guía sabia para aprender, para servir, para aprender a servir.
· Guías: Estrella Norte, puntos cardinales, maestros, mentores, modelos, estandartes, aspiraciones, ideales, virtudes, valores.
· Podemos abrirnos a sabias guías para saber qué hacer, decir, evitar hacer, y evitar decir. Qué va primero, segundo, luego, nunca. A dónde ir. A quién seguir, y a quién servir. Cómo aprender, enseñar, ser, amar.